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Cabo San Pablo: el Desdémona y un faro en ruinas en el fin del mundo

El Desdémona varado sobre la playa de canto rodado de Cabo San Pablo, Tierra del Fuego
En esta entrada
  1. El Desdémona: un barco que eligió la playa
  2. El faro que el terremoto dejó en silencio
  3. Cómo llegar a Cabo San Pablo
  4. Consejos para fotografiarlos
  5. Dos ruinas en el fin del mundo

Los naufragios tienen algo que nos atrae sin remedio. Tal vez sea el misterio de todo lo que no sabemos: las voces de quienes navegaron en ellos, la última noche a bordo, el instante preciso en que el mar decidió cambiarles el destino.

En la costa atlántica de Tierra del Fuego hay un lugar donde esa atracción se vuelve doble. En Cabo San Pablo, un barco que no llegó a destino y un faro que ya no alumbra se hacen compañía desde hace décadas. Fui en enero de 2023 y en esta entrada te cuento su historia, cómo llegar y qué tener en cuenta para fotografiarlos.

Vista desde el bosque de la bahía de Cabo San Pablo en bajamar, con el Desdémona a lo lejos
Cabo San Pablo: los restos del Desdémona sobre la playa, con la marea baja.

El Desdémona: un barco que eligió la playa

El Desdémona descansa desde 1985 en la playa de Cabo San Pablo. Navegaba hacia Río Grande con veinte tripulantes y miles de bolsas de cemento cuando tocó un arrecife que no figuraba en ninguna carta náutica. Para no hundirse, su capitán eligió vararlo sobre la playa.

Y ahí quedó. Con el óxido devorándole el casco, mientras la marea va y viene a su alrededor como si todavía intentara llevárselo.

El Desdémona reflejado en el agua que deja la bajamar en la playa de Cabo San Pablo
El Desdémona y su reflejo en el agua que deja la marea al retirarse.

Con la bajamar se lo puede rodear a pie. Recorrerlo de punta a punta es descubrir un barco distinto en cada ángulo: de frente, la proa se levanta como si todavía cortara olas; desde atrás, la hélice asoma entre las piedras, como lo único que el mar no se llevó.

La proa del Desdémona.
La proa del Desdémona.
La popa y la hélice: lo que el mar no se llevó.
La popa y la hélice: lo que el mar no se llevó.

El faro que el terremoto dejó en silencio

Desde lo alto del cabo lo mira otro sobreviviente. Un faro de hormigón que comenzó a construirse en 1945 y que apenas cuatro años después, el terremoto de 1949 dejó en ruinas y en silencio.

La torre inclinada del faro original de Cabo San Pablo entre troncos secos, con el mar detrás
El faro original, inclinado sobre la duna, con el Atlántico de fondo.

En 1966 una baliza metálica ocupó su lugar, en la loma vecina. Pero la vieja torre sigue ahí, torcida sobre sus bases, como un centinela que se niega a abandonar su puesto.

La torre de hormigón de 1945 del faro de Cabo San Pablo, apoyada sobre sus bases quebradas
La torre de 1945.

Al faro se sube por un sendero señalizado que sale desde el estacionamiento. Desde arriba se tiene la mejor vista de la bahía y, a lo lejos, del Desdémona sobre la playa.

La torre vieja y la baliza de 1966.
La torre vieja y la baliza de 1966.
El camino hacia la baliza nueva.
El camino hacia la baliza nueva.

Cómo llegar a Cabo San Pablo

  1. Desde Tolhuin, tomá la Ruta 3 hacia Río Grande y desviate por la ruta complementaria "a": son unos 40 km de ripio. Se hace en auto.
  2. Consultá la tabla de mareas del Servicio de Hidrografía Naval y llegá en el pico de la bajamar.
  3. La marea sube rápido y el agua es helada: volvé a la costa apenas empiece a crecer.
  4. Al faro se sube por un sendero señalizado desde el estacionamiento.

Antes de salir, preguntá en Tolhuin cómo está el camino.

Consejos para fotografiarlos

Dos ruinas en el fin del mundo

Un barco que no llegó a destino y un faro que ya no alumbra. Dos ruinas que se hacen compañía en el fin del mundo.

Si viajás al sur, guardá esta guía o compartila con quien esté por ir. Podés ver más faros en mi colección de Faros, y si alguna de estas fotos te gustaría en tu pared, varias están disponibles como copias fine art en mi página de Fine Art Prints.